A veces pensamos demasiado y sentimos muy poco.
Mi abuelo siempre decía: "que si alguien quiere seriamente formar parte de tu vida hará lo imposible por estar en ella". Aún que en cierto modo, perdamos entre pantallas el valor de las miradas. Olvidando que cuando alguien nos dedica su tiempo, nos esta regalando algo que no recuperará jamás.Y es que la vida son momentos ¿sabes?. Y ahora estoy aquí y mañana, mañana no lo se. Así que quería decirte, que si alguna vez quieres algo, si quieres algo de verdad, ve por ello sin mirar atrás. Mirando al miedo de frente y a los ojos, entregándolo todo y dando el alma,sacando al niño que llevas dentro. Ese que cree en los imposibles y que daría la luna por tocar una estrella. Así que no se que será de mí mañana. Pero este sol siempre va a ser el mismo que el tuyo. Que los amigos,son la familia que elegimos, y yo te elijo a ti. Por ser el dueño de las arrugas que tendré en los labios de vieja. Apuesto fuerte por todos estos años a tu lado. Por las noches en vela, las fiestas,las risas,los secretos y los amores del pasado. Tus abrazos, así por que sí, sin venir a cuento, ni tener porque celebrar algo. Y es que en este tiempo, me he dado cuenta de que los pequeños detalles son los que hacen las grandes cosas. Y que tu has echo infinito mi límite. Así que te doy las gracias por ser la única persona de hacerme llorar riendo.Por aparecer en mi vida con esas sonrisa loca, por ese brillo en los ojos capaz de pelear contra un millón de tsunamis. Así que no, no se donde estaremos dentro de diez años.Ni se como se sale de Roma. No te puedo asegurar nada. Pero te prometo que pase lo que pase,estés donde estés,voy acordarme de ti toda la vida. Y por eso mi luna va a estar siempre contigo. Porque tú, me enseñaste a vivir cada día como el primer día, del resto de mi vida. Y eso, eso no lo voy a olvidar nunca.
lunes, 8 de diciembre de 2014
miércoles, 5 de noviembre de 2014
Cuando era pequeña...
Cuando era pequeña, metía los brazos por dentro de mí camiseta y decía a la gente que no tenía brazos. Apagaba la consola cuando sabía que iba a perder. Dormía con todos mis peluches para que ninguno se sintiese ofendido. Tenía ese boli de cuatro colores he intentaba darles a todos a la vez. La decisión más difícil era a qué juego jugar. Esperaba detrás de una puerta para darle un susto a alguien, y entonces me iba porque tardaba mucho en venir. Me hacía la dormida y así mis padres me llevaban en el colo a la cama. Solía pensar que la luna estaba siguiendo a mi coche. Me pasaba los recreos cambiando cromos. Pasaba mi tiempo observando dos gotas en la ventanilla como si de una carrera se tratase. Cogía el ordenador simplemente para jugar al Paint. Lo único de lo que tenía que cuidar era de mi tamagochi. Jugábamos al teléfono estropeado y nunca sabía que decir. Solía hacer tsuanamis en la bañera. También recuerdo cuando era pequeña y quería ser mayor, y la verdad no sé en que narices estaba pensando.
miércoles, 15 de octubre de 2014
El camino
Al principio ves las cosas desde otro punto de vista, ves muy lejos el final del camino, está tan lejos que todo allí se vuelve borroso... No puedes imaginar desde donde estás todo aquello que te está por venir, la única forma de saberlo es ir caminando, poco a poco, sin prisas...
Quien te iba a decir que todas esas caídas tan duras iban a tener su recompensa, que tú ibas a ser capaz de alcanzar la meta. Tantas veces dijiste que no podías que era demasiado para ti, pero algo en tu interior no te dejaba rendirte, sería que eres demasiado orgullosa y que no soportabas a todos aquellos que te decían no te preocupes ya tendrás otros caminos para recorrer... pero a ti eso no te valía tú habías comenzado ese camino y querías terminarlo para saber que había en el final...
Y a pesar de que a lo largo del camino muchos te adelantaron dejandote al fondo tú llegaste a la meta.
Tú conseguiste llegar por ti sola, porque cada vez que te caías sabías que debías volver a levantarte... Y aunque fueron muchas las piedras del camino nunca te rendiste y es por eso que al final, quizás un poco mas tarde que el resto, lograste llegar...
Quien te iba a decir que todas esas caídas tan duras iban a tener su recompensa, que tú ibas a ser capaz de alcanzar la meta. Tantas veces dijiste que no podías que era demasiado para ti, pero algo en tu interior no te dejaba rendirte, sería que eres demasiado orgullosa y que no soportabas a todos aquellos que te decían no te preocupes ya tendrás otros caminos para recorrer... pero a ti eso no te valía tú habías comenzado ese camino y querías terminarlo para saber que había en el final...
Y a pesar de que a lo largo del camino muchos te adelantaron dejandote al fondo tú llegaste a la meta.
Tú conseguiste llegar por ti sola, porque cada vez que te caías sabías que debías volver a levantarte... Y aunque fueron muchas las piedras del camino nunca te rendiste y es por eso que al final, quizás un poco mas tarde que el resto, lograste llegar...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
